Las tres rosas (Fragmento)

…Los medios enredaron la verdad y engordaron la bola de nieve con sus dislates. Siendo verano como era, un estío poco pródigo en titulares, devoraron los hechos con fruición amarillista y nos los vomitaron sin conmiseración a lectores y ciudadanos. Un continuo tableteo de especialistas de medio pelo, intérpretes del alma criminal, prima donas descafeinadas y demás panoplia de extravagantes, agoreros y opinadores, saturaba el éter con exigencias, predicciones, lecturas y desvaríos. Fue por eso por lo que, en un primer momento, nadie en Zaragoza le dio importancia a un hecho también singular, también extraño, pero de una extrañeza en minúscula, que acaeció en parques y zonas verdes de la ciudad aquella misma mañana aciaga. Pocos cayeron en la cuenta de que las margaritas, todas las que embellecían parterres, setos y mantas de césped, en todas las zonas públicas de la ciudad, grandes y pequeñas, habían transmutado el blanco habitual de sus pétalos en un rojo intenso, en un color rojo que el ojo rechazaba mirar instintivamente. Solo unos pocos, los menos mendaces de los observadores, tomaron nota y guardaron aquel suceso en el desván de lo que conviene no olvidar…

Las tres rosas del parque del Castillo Palomar

 

Otras fotos del autor de la que podéis ver – ‘jabaeyens’

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